Si tienes un cachorro o un gatito de corta edad y te has fijado en su dentadura (o la has "sentido"), te habrás dado cuenta de que sus dientes son pequeños y puntiagudos. Son los llamados "dientes de leche". Nuestras mascotas, como nosotros, cambian todos sus dientes iniciales (que aparecen a partir de las 2 semanas de edad) por otros de mayor tamaño; este cambio de dentición se inicia con los incisivos y se termina con el cambio de los colmillos, y se habrá completado sobre los 5-7 meses de edad dependiendo de la especie y raza de nuestro animal (las razas de perro de menor tamaño, por ejemplo, suelen ser algo más tardías en el cambio).
Normalmente los dientes de leche se caen antes de que aparezcan los dientes permanentes. Ocasionalmente algún diente de leche puede permanecer "pegado" al diente permanente que debía sustituirlo (ocurre con mayor frecuencia con los colmillos). En este caso, el diente de leche debe ser eliminado lo antes posible para evitar que se produzca una mala oclusión de la boca y que se produzca un problema en la encía por infección o depósito de sarro entre el diente de leche y el definitivo.  
En nuestro Centro Veterinario la inspección de la boca de tu mascota es uno de los puntos fundamentales que realizamos en sus visitas periódicas. 

Publicado: 10 de Febrero de 2015