El 60% de la dieta de nuestra cobaya debe ser heno de buena calidad. La cobaya debe tener siempre a su disposición heno, ya que es vital para el buen funcionamiento del tracto intestinal.

Alrededor de un 25% de la dieta serán hierbas y verduras; podemos alternar entre berros, canónigos, escarola, rúcula, endibias, apio, pimiento rojo, pimiento verde (el rojo tiene mayor cantidad de vitamina C); se las suministraremos después de lavarlas y secarlas. Por ejemplo dos veces por semana podemos añadir zanahorias, calabacín, tomate, brócoli, apio. Una vez a la semana, acelgas, espinacas, alcachofas, maíz, pepino, judías verdes, hojas de coliflor. Es necesaria una dosis aproximada de 20 ó 30mg/kg de vitamina C diaria; se la suministraremos con el aporte diario de alimentos ricos en vitamina C como pimiento, cítricos, o brócoli, o con suplementos vitamínicos comerciales.

Como complemento se introducirá aproximadamente un 10% de pienso enriquecido con vitaminas, específico para cobayas. Como norma suele ser aproximadamente la cantidad correspondiente a una cucharadita al día. Un consumo excesivo de pienso durante largos periodos de tiempo puede ocasionar problemas se salud como problemas dentales, obesidad, hipomotilidad gastrointestinal…

Un 5% de la dieta lo administraremos como frutas, lavadas y algunas con piel; iremos alternando entre manzana, Kiwi, melocotón, naranja, mandarina, cerezas, nectarinas, fresas, pera, plátano y uvas.

Una cobaya ha de pasar al menos 4 horas al día fuera de la jaula haciendo ejercicio. El ejercicio y la luz del sol directa, sin pasar a través de un cristal, son muy importantes para su salud. Conviene que dispongamos de alguna zona no resbaladiza para que haga ejercicio.

Hay que prestar especial atención al “golpe de calor”. Las altas temperaturas que pueden alcanzarse en verano (por encima de 28-30ºC) pueden ser mortales. Es conveniente situar la jaula en una zona fresca y ventilada.

Publicado: 13 de Enero de 2013