Seguro que tu perro merece ser premiado en muchas ocasiones, ya sea porque está iniciando o continuando su adiestramiento, porque se “porta bien”, o simplemente porque le queremos y nos apetece demostrárselo. Y, ¿cómo debemos premiarle?

Las golosinas o premios de comida sólo deben ser utilizados como refuerzo positivo en casos puntuales.

El exceso de comida o golosinas (¿te has fijado en la composición de alguna de esas “chuches”?) puede producirle a nuestra mascota problemas como sobrepeso, alteraciones digestivas, alteraciones hepáticas, etc.

Si sólo premias a tu perro con comida, le creas una dependencia importante; el perro dejará inmediatamente de hacerte caso si se te agota la provisión de golosinas.

Prueba a premiar a tu perro con caricias, palabras de ánimo o juegos y deja los premios de comida para casos excepcionales (como cuando acuda a visitarnos en el Centro Veterinario...;). Reforzarás los lazos afectivos con tu perro y él te lo agradecerá.


Publicado: 21 de Enero de 2016