Desde Centro Veterinario Argos queremos recordaros unos cuidados y recomendaciones básicas que debéis tener en cuenta si váis a llevar a vuestro perro a la playa (cada año hay más municipios con playas adaptadas para perros).

Seguro que no hace falta decir que debéis evitar las horas de máximo calor (prestad atención especial a las almohadillas de manos y pies porque podrían quemarse con la arena muy caliente); hay que llevar siempre agua para hidratar a vuestro compañero, bolsas para recoger deposiciones, sombrilla para proteger del sol, una esterilla para que se pueda tumbar a la sombra y una toalla para secar el exceso de agua del pelo.

Proteged las zonas más sensibles de piel con cremas solares para animales, especialmente en perros de piel poco pigmentada y con poca densidad de pelo.

No obliguéis a vuestro perro a bañarse en el mar si notáis que le da miedo, dejad que sea él quien decida si meterse en el agua; y si lo hace, no le quitéis la vista de encima, podría “emocionarse” y alejarse demasiado de la orilla (comprobad antes la fuerza de las corrientes). Podéis tener a mano algún corcho o flotador, sobretodo para perros pequeños o poco acostumbrados a nadar, para que os ayude a traerlo a la orilla si le notáis muy cansado y se pone nervioso.

Al salir de la playa o al volver a casa, retirad la arena y la sal del mar del pelo y la piel de vuestro compi con agua dulce (podéis llevar alguna botella para darle un aclarado rápido si no hay duchas en la playa y luego ducharle en casa) y un cepillo.

Limpiad los oídos de vuestro perro con productos específicos.

Tened en cuenta que los baños pueden alterar la eficacia de algunos antiparasitarios externos; emplead el más adecuado en cada caso.

Publicado: 2 de Agosto de 2017