Dos veces al año (una en otoño y otra en primavera) modificamos el reloj atrasándolo o adelantándolo. Todos los seres vivos tenemos además un reloj biológico en el interior de nuestro cuerpo. Nuestras mascotas están muy unidas a nuestra rutina y costumbres, por lo que notan los cambios en esa rutina, que en este caso se verá modificada por el desfase horario. Aunque los perros se adaptan mejor al cambio horario que las personas, también necesitan unos días para reajustarse. Un perro que acusa el cambio de hora puede sentir nervios, irritabilidad o desorientación. Tanto los perros de más de 8 años como los cachorros menores de un año o los animales enfermos, son más sensibles que el resto al cambio de hora y suelen tener más dificultades para adaptarse a cualquier cambio en general. La forma de minimizar los efectos de los cambios en los horarios es adaptar al perro de manera paulatina; por ejemplo podemos ir moviendo la rutina del paseo o de las comidas 10-15 minutos todos los días hasta alcanzar la hora deseada.

Recuerda que en nuestro Centro Veterinario velamos por la salud de tu mascota.

Publicado: 24 de Octubre de 2013