Una de las cosas que desde Argos Centro Veterinario recomendamos es el cuidado de los oídos en el perro y el gato.

En el caso de los perros, algunos están más predispuestos que otros a padecer problemas de oído debido a la conformación de sus orejas, pero en general debemos cuidar la higiene periódica de los oídos en todos los perros.

Los perros con las orejas caídas (cócker, labrador...), los perros con pelos en el interior de los oídos (caniche...), los animales con problemas alérgicos, son animales con mayor propensión a acumular cerumen; tienen oídos que ventilan peor y necesitan una mayor higiene.

En algunos perros los pelos nacen en el interior del conducto auditivo. Estos pelos deben intentar retirarse con cuidado; podemos hacerlo en casa periódicamente y aprovechar la visita al peluquero para que realice una “depilación” un poco más extensa. Lo ideal es acostumbrar al perro desde cachorro, cuando estos pelos aún son mucho más finos que los del resto del cuerpo.

Los oídos deben limpiarse cada 15 días aproximadamente, o de forma semanal en animales con predisposición a otitis. La limpieza debe realizarse instilando soluciones limpiadoras específicas para el oído canino o felino; a continuación masajearemos suavemente la base del pabellón auditivo y permitiremos que el animal agite la cabeza. El conducto auditivo de nuestras mascotas es bastante profundo; el limpiador disolverá el cerumen a lo largo del conducto y con el movimiento de cabeza arrastrará los restos de suciedad al exterior del oído. Limpiaremos esos restos de la oreja con una gasa o una toallita específica para ello.

Cuidando la higiene del oído reduciremos la probabilidad de desarrollo de otitis en nuestras mascotas. Pero en cualquier caso, ante una excesiva acumulación de cerumen, mal olor del oído, o malestar del animal, deberemos acudir a la consulta veterinaria antes de introducir ningún líquido en el oído de nuestra mascota que dificulte el diagnóstico o posterior tratamiento del problema.

Publicado: 22 de Septiembre de 2016