Los cachorros presentan unas necesidades energéticas más elevadas que los adultos. Pero desde Argos queremos recordarte que si la carencia de energía puede reducir el crecimiento de nuestro cachorro, un exceso de energía producirá un crecimiento demasiado rápido del animal, favoreciendo el desarrollo de problemas articulares como la displasia de cadera, y aumentando el riesgo de padecer alteraciones como la artrosis. 

La carencia de minerales en la dieta como el calcio también induce alteraciones del desarrollo y puede ser responsable del hiperparatiroidismo secundario, que estimula la desmineralización esquelética; esto puede originar deformaciones e incluso fracturas en los huesos largos. Pero igualmente el exceso de calcio en la alimentación produce numerosos trastornos óseos: la osteocondrosis, el radio curvo y el síndrome de inestabilidad de las vértebras cervicales, por ejemplo.

Las deficiencias en vitaminas como la vitamina D nos producirán raquitismo, extremidades arqueadas e incluso fracturas de huesos. Y su exceso serán causa posible de degeneraciones en las zonas de crecimiento óseo.

Hemos citado algunos de los problemas que nos puede ocasionar una mala alimentación de nuestro animal en su etapa de cachorro, tanto por defecto como por exceso. Problemas aparentemente menos serios pueden ser vómitos o diarreas ocasionales o persistentes, o incluso una mala apariencia del pelo o la piel. 

En nuestra clínica veterinaria de Canillas, Madrid, nos preocupamos de la salud de tu mascota, y la alimentación es un pilar básico para el mantenimiento de su salud.

Consúltanos, te ayudaremos a cuidar la alimentación de tu cachorro sentando las bases de una vida larga y sana para tu animal.

Publicado: 26 de Febrero de 2016