Si su perro arrastra el trasero o se lame el ano con insistencia puede deberse a diferentes causas: sufre picor debido a padecer parásitos intestinales o tiene algún problema en sus glándulas anales o en el esfínter anal. En este caso siempre es recomendable acudir al veterinario para que revisemos el calendario de desparasitaciones de la mascota y el estado de la zona anal y sus glándulas.
Las glándulas perianales se localizan a ambos lados del esfínter anal del perro. Si no se descargan de manera habitual, el líquido puede espesar, infectarse y taponar el orificio de la glándula, que podría fistulizarse produciendo dolor en el animal.
En Centro Veterinario Argos incluimos la revisión de las glándulas de forma rutinaria en nuestro servicio de desparasitación. Consúltenos

Publicado: 20 de Abril de 2017