Desde Centro Veterinario Argos instamos a detectar signos precoces de dolor en nuestras mascotas para remediarlo lo antes posible. Un animal sin dolor, permanecerá dormido o interesado en su entorno según el momento. En el instante en que sienta dolor y según sea la intensidad de éste, el animal irá variando su comportamiento de forma inversa: si mostraba interés por su entorno, podrá volverse apático; si se encontraba calmado, podrá volverse muy agitado. Pasará del silencio a la queja y al llanto. Su ritmo cardíaco y respiratorio irá progresivamente aumentando. Otros signos que indican dolor incluyen autolesiones, falta de apetito o anorexia, búsqueda de escondites, cambios en su rutina (un gato dejará de subirse a los sitios a los que subía siempre, por ejemplo), cambios de comportamiento, e incluso agresividad. No espere a que su mascota sienta un dolor extremo para ayudarle. Si percibe alguno de estos cambios en su animal, solicite una consulta.

Publicado: 29 de Marzo de 2016