Presta atención a las zonas donde paseas con tu mascota; procura evitar aquéllas zonas con "hierbajos" secos y espigas. Las espigas pueden introducirse en los oídos y ojos de nuestros perros, y pueden clavarse entre los dedos o en cualquier otra parte del cuerpo produciendo una importante infección. 
Revisa a tu mascota al volver del paseo en busca de posibles espigas en su pelaje. Retira las espigas que encuentres antes de que se claven. Una buena sesión de peluquería puede ayudar a que tu perro coja menos espigas y a localizar mejor las que se le adhieran. Si notas que tu mascota agita la cabeza con frecuencia, si se lame alguna pata de forma insistente, si encuentras un bulto o herida entre los dedos...tráelo al Centro Veterinario. Tu mascota te lo agradecerá.

Publicado: 21 de Mayo de 2018